Recelos
March 31st, 2008 hilario Posted in Poemas |
Recelos fue ganador en 2006 del acessit a poeta local en las XXXV justas poéticas Castellanas de Laguna de Duero
Cuando los pulsos normalicen sus latidos
y la razón subyugue a la locura,
con renuncia al olvido y veladas sospechas,
por los oscuros senderos del despecho,
sin destino aparente, iniciaremos errantes
una amarga y solitaria andadura
con la alforja cargada de callados lamentos
y la mirada inevitablemente lánguida,
falta del necesario atrevimiento,
para otear y descubrir en perdidos horizontes
la búsqueda de paz a nuestro desconcierto.
Maldito sea el pertinaz augurio,
zozobra que fustiga el sentimiento:
Lo eterno en el amor es un suspiro,
para siempre, significa lo siento.
Y sin mediar remedio, ni consuelo
sobre el nido de amor, hecho en baldío,
aflorarán espontáneos reproches
lacerando dos corazones rotos por la ausencia.
Y víctimas de nuestro propio enredo
haremos del amor un manojo de odios,
ramilletes de tallos de punzantes espinos
y enrojecidas hojas de perenne presencia
único ornato presente, de por vida,
a conservar en el mohoso jarrón de la nostalgia
presidiendo el lúgubre salón de los recuerdos.
Febril el corazón en sus delirios
de amor que nació sin conjetura
conforme se suceden sueños rotos
sufre el alma profunda calentura
Al paso de los años fraguaran nuestros tedios
marcados al compás de esa rutina
que amordaza y maniata los anhelos.
Y sin poder evitarlo, ahora me pregunto,
inmerso en soledad y desconsuelo,
si en aquel viejo café de la añoranza
donde pusimos esperanzas al ofuscamiento
enredó con nosotros el pérfido destino
o fue casual ese primer encuentro,
que anida presente en mi memoria,
cual fresco enmarcado en el recuerdo.
Sublime amor que ahora nos envuelve
en su manto de gloria y armonía.
Mañana al despertar: la soledad.
Y después ¿qué nos queda amada mía?
Y en verdad tú lo sabes amor mío
que la pasión dormita ya hace tiempo
entre cenizas de amor, otrora en llamas.
Y a pesar que en mi locura clamo al viento,
desde la nave que rumbo a mi deseo
me lleva a ti, sumido en sufrimiento,
cuando amenaza desatarse la tormenta
no lo puedo evitar. Tengo el presentimiento
que enderezar el timón resulta una quimera
e inmerso en mar de dudas y el barco a la deriva
es inútil remar a sotavento.
Etéreo es el amor, fugaz su llama.
Al albur de la pasión es ambrosía.
nace entre tempestad y luego calma
tras leve y azarosa travesía.
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